La Gelateria 4D en Lechería llega para convertirse en la sede más grande de la marca en el país, y lo hace desde un lugar muy especial: una antigua vivienda unifamiliar en una parcela de 700m2 que decidimos restaurar y transformar en un espacio gastronómico con carácter propio.
La Gelateria 4D en Lechería llega para convertirse en la sede más grande de la marca en el país, y lo hace desde un lugar muy especial: una antigua vivienda unifamiliar en una parcela de 700m2 que decidimos restaurar y transformar en un espacio gastronómico con carácter propio.
Una vez dentro, el recorrido se vuelve protagonista. Un pórtico con pérgolas de madera filtra la luz natural y conduce directamente hacia la vitrina del gelato, verdadero centro de atención del interior. A continuación, aparece la pizzería de cocina abierta, que enmarca la vista hacia el fondo del local, donde un jardín y una fuente se convierten en remate visual. Este juego de perspectivas no es casual: fue pensado para que, desde el primer momento, el visitante perciba la conexión entre el interior y la terraza exterior.
La terraza, rodeada de vegetación y acompañada por árboles existentes, es el corazón del proyecto. Allí, el paisajismo crea una atmósfera fresca y acogedora, ideal para compartir y extender la experiencia más allá de los espacios cerrados.
La materialidad termina de darle identidad a la propuesta. El piso, trabajado como un terrazo artesanal con retazos de piedra, aporta singularidad y textura. Columnas circulares, arcos cubiertos de vegetación y una iluminación cálida acompañan cada rincón, mientras piedra, ladrillo y madera se combinan para lograr un ambiente honesto y cercano.
La Gelateria 4D en Lechería es mucho más que un local comercial: es un espacio pensado para ser vivido. Una propuesta arquitectónica que mezcla tradición y contemporaneidad, donde cada detalle —desde la fachada hasta la fuente del jardín— contribuye a consolidar un lugar único para la ciudad.