Marumi es un restaurante de referencia en Lechería, reconocido por su trayectoria y su propuesta gastronómica. El reto fue renovar sus espacios para mejorar la operación y reforzar su identidad, trabajando sobre dos locales que en conjunto suman 136 m². Más que una simple remodelación estética, la intervención buscó optimizar cada área interna y crear una experiencia más completa tanto para clientes como para el equipo que da vida al lugar.
Marumi es un restaurante de referencia en Lechería, reconocido por su trayectoria y su propuesta gastronómica. El reto fue renovar sus espacios para mejorar la operación y reforzar su identidad, trabajando sobre dos locales que en conjunto suman 136 m². Más que una simple remodelación estética, la intervención buscó optimizar cada área interna y crear una experiencia más completa tanto para clientes como para el equipo que da vida al lugar.
Los acabados también aportan carácter propio. En la contrabarra se experimentó con una mezcla de cemento y piedra picada, generando un fondo rugoso que sirve como base para espejos y repisas de vidrio. Este juego de materiales aporta relieve y profundidad, mientras que una vinera metálica, diseñada con cabillas, introduce un efecto visual de botellas suspendidas que se integra con naturalidad al espacio.
La iluminación fue cuidadosamente replanteada para resaltar texturas y volúmenes, reforzando la atmósfera del local. Los espejos, estratégicamente ubicados, amplían la percepción del espacio sin alterar la geometría original, respetando la esencia de Marumi y potenciando la experiencia visual de los comensales.
El resultado es un restaurante que no solo mejoró su desempeño operativo, sino que también renovó su atmósfera. Una propuesta que respeta la identidad reconocida de Marumi, pero que la lleva a un nuevo nivel, combinando eficiencia, carácter brutalista y un diseño arquitectónico que hace de cada visita una experiencia más completa.